
Sin carros. Los niños van solos a la panadería.

Diez minutos en lancha. Agua mansa en la orilla.

Sábados en la plaza. Los niños tocan con los del pueblo.

De donde salen las lanchas y donde llega el pescado.
La posada es una casa de 1780 con patio y seis cuartos, a dos cuadras del malecón. Pero lo que se lleva la familia es el pueblo: el río en la mañana, la playa en lancha, y la gente que conoce a tus hijos por su nombre al segundo día.
Niños hasta 5 años no pagan. Desayuno incluido. Se reserva aquí, sin llamar: eliges las fechas, ves el abono, y la posada te confirma por WhatsApp.
Casa de 1780, techos altos, ventanas a la calle con rejas de madera. Cada cuarto tiene baño propio y ventilador; el aire acondicionado se prende de noche. El patio es de todos.
Para dos. Da al patio, con la puerta de madera original.
Para tres. En el corredor alto, con hamaca afuera.
Para cuatro. El más grande, con ventana a la calle.
La carretera de Maracay a Choroní cruza el parque Henri Pittier: una hora y media de curvas y selva. Se maneja de día. En Puerto Colombia el carro se deja y no se vuelve a usar.
Autopista a Maracay, dos horas. En Maracay, la salida a Choroní está señalada desde la avenida Las Delicias.
Una hora y media por el parque. Curvas cerradas, un solo canal en tramos: se toca corneta antes de cada curva y se sale antes de las tres de la tarde.
La casa está a dos cuadras del malecón, en la calle Morillo. Hay estacionamiento vigilado a una cuadra, $3 la noche. Te esperamos en la puerta.
Autobús Maracay a Choroní desde el terminal, cada hora hasta las cuatro. Baja en la plaza de Puerto Colombia y camina dos cuadras hacia el mar.